Entrevistamos en Fitur a Alejandra Roca la concejala de turismo de Alcalà de Xivert y Alcossebre. Nos explica cómo gestionan su marca turística local, cuáles son sus puntos fuertes y algunas de las novedades que han implementado en los últimos tiempos. Además, no duda en afirmar que el suyo es uno de los mejores destinos turísticos de la Comunidad Valenciana, aunque no sea tan conocido como otros.

El turismo de Alcalà-Alcossebre no se limita a un sector, no es solo costa, no es solo montaña, no es solo deporte ni es solo familiar. ¿Cómo definirías el turismo de Alcalà-Alcossebre?

Nosotros hemos definido una hoja de ruta en la que nos apoyamos en los pilares turísticos con que contamos. Uno es la historia, ya que tenemos un patrimonio importante: el tercer campanario más alto de la Comunidad Valenciana en la iglesia que es una joya del barroco valenciano, un castillo de la época califal y una prisión antigua. El año pasado estrenamos la ruta “L’herència del Temple” para que los visitantes puedan valerse de paneles explicativos y de una aplicación móvil interactiva con realidad virtual. Otro de los pilares es el turismo de sol y playa y familiar, ya que somos un destino relajante y tranquilo y no tenemos edificios de más de cuatro plantas. También la naturaleza, ya que contamos con el Parque Natural de la Sierra de Irta y somos el puerto más cercano a la reserva marina de las Islas Columbretes. Por último, la gastronomía, con los arroces, el suquet de peix o la olleta gazpachera entre muchos platos típicos.

La ventaja que tenemos es que somos un municipio con dos núcleos y esto nos ayuda a la hora de luchar contra la desestacionalización. Damos gracias por tener el turismo de sol y playa y poder aprovecharlo los meses de verano pero somos muchas otras cosas.

¿“Territorio Templario” está siendo un éxito turístico?

El mundo templario está de moda, igual que en otras épocas han estado de moda otras cosas. Ahora con los hallazgos que están habiendo en la provincia de Castellón nos damos cuenta de que fue una orden muy relevante en aquel momento. En el castillo de Xivert los templarios habitaron durante 80 años y esto quiere decir que era un lugar muy importante para “la Orden del Temple” y Alcalà era una de las capitales. Entonces, nosotros lo que intentamos explotar turísticamente es toda esa parte de la historia que ahora está de moda y con la que tenemos esa relación directa.

En cuanto a la gastronomía, Alcalà cuenta con algunos productos estrella como el tomate de penjar. ¿Cómo sacáis partido a esto?

En octubre tenemos la feria de la tomata de penjar, se trata de una feria consolidada y con un éxito espectacular. Es un producto muy característico de nuestro pueblo y que destaca a nivel internacional.

¿Cuál crees que es el siguiente paso que tenéis que dar en materia turística?

El turismo es un sector totalmente cambiante y puede ser que lo que funcione hoy no lo haga mañana. Por el tipo de vidas que llevamos el turista quiere volatilidad y actividad, no es el mismo turista de antes. El turista de los años 70 que venía un mes a tirarse al sol ya no existe. Ahora el turista viene a la playa pero quiere algo más, quiere un producto turístico donde no tenga que pensar qué va a hacer mañana. Quiere que se lo des hecho. Los destinos nos tenemos que buscar la vida y espabilarnos para crear esos productos y ponérselo muy fácil al turista. También es muy importante innovar. Cada vez la competencia es más grande y hay muchos destinos emergentes, tienes que ofrecer una característica diferenciadora que no tengan los demás.

 

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