viernes, junio 5, 2020

The Tomatina of Buñol, the spontaneity that dyed history inred

Todo comenzó en 1945. Fue el último miércoles de agosto y algunos jóvenes decidieron hacer espacio en un desfile con músicos, gigantes y grandes cabezas que se estaba llevando a cabo en la plaza del pueblo de Buñol. Su ímpetu causó la caída de uno de los participantes, que prisionero de la ira, golpeó todo a su paso.

La multitud que disfrutó del espectáculo se enfureció y comenzó a tirar tomates de un puesto de verduras que estaba cerca. En ese momento, sin saberlo, la gente de este municipio valenciano comenzó a hacer historia. Al año siguiente, los mismos jóvenes repitieron voluntariamente el altercado el mismo día y se llevaron los tomates de sus casas.

No fue hasta 1959 cuando esta fiesta fue considerada oficial. A principios de los años 50 estaba prohibido y, gracias a la voluntad de la gente, se permitió nuevamente. En 1957 fue cancelado nuevamente y, como protesta, se llevó a cabo una manifestación en la que los vecinos llevaron un ataúd con un gran tomate adentro, que se conoció como el entierro del tomate. Esta marcha fue acompañada por la banda de música, que interpretó temas funerarios. El éxito fue tal que logró que esta fiesta finalmente sea oficial.

El próximo miércoles 29 de agosto, el mundo tiene una nueva cita con Buñol. Cada año, hay muchos que se atreven a disfrutar de este espectáculo teñido de rojo, que fue declarado en 2002 Festival de Interés Turístico Internacional. A las 11:00, después del “palo soap”, que consiste en subir a un poste engrasado con un jamón en la parte superior, comienza la batalla de los tomates, donde el objetivo se convierte en la mejor arma para divertirse.

Los asistentes, vestidos de blanco para resaltar el color de la verdura, llevan una hora arrojando más de 150 toneladas de tomates que llegan a los grandes camiones agrícolas de la localidad, que no son aptos para el consumo humano. El resultado final convierte la Plaza de Buñol en un escenario muy pintoresco.

Celebración del festival “Tomatina” en Buñol, Valencia (España) el 27-08-2008.

Es un hecho que este festival cruza fronteras. La Tomatina de Buñol ha significado que otros países importen esta idea y tengan su propia batalla de tomates, como es el caso de la ciudad colombiana de Sutamarchán y Guangdong en China. Cada vez más personas no quieren perderse esta guerra popular donde la diversión está más que asegurada.

Author

Share

Valencià简体中文NederlandsEnglishDeutschItaliano日本語Español