La época estival es ideal para disfrutar de largos viajes en coche. Las horas de luz son muchas y las condiciones de la vía son las más seguras del año. Sin embargo, algunas condiciones meteorológicas del verano, como el calor y el sol, son factores de riesgo cuyo peligro puede minimizarse observando algunos consejos para conducir en verano.

Entre los consejos veraniegos relacionados con el vehículo:

Puesta a punto de verano: No es obligatorio, pero es muy recomendable acudir a un taller que revisará el coche de forma completa. Es fundamental examinar los efectos del invierno en el turismo, hay que comprobar el estado de líquidos y sustituir los elementos que hayan podido deteriorarse como por ejemplo, los limpiaparabrisas o las ruedas.

Climatización: En invierno, es muy probable que no se haya utilizado el aire acondicionado o el climatizador. Antes de que las temperaturas más altas lleguen, es indispensable poner los sistemas de climatización a funcionar para comprobar su estado.

Equipamiento extra: A los elementos obligados (rueda de repuestos, chaleco y triángulos) en verano puede ser útil incorporar un par de zapatos cómodos y ligeros, unas zapatillas de lona es una buena alternativa y algo de ropa veraniega, preferiblemente de algodón.

El agua es indispensable y también algo de comida como aperitivos con sal para afrontar posibles bajadas de tensión o golpes de calor.

Bolsas de basura o de las que se utilizan para recoger excrementos caninos, papel higiénico o de cocina, pañuelos de papel y toallitas húmedas son buenos recursos para llevar en el coche en esta época del año; está comprobado que en verano los mareos e indisposiciones en el coche son más frecuentes. Un kit de limpieza de emergencia será de gran utilidad en caso de indisposición del conductor o algún pasajero.

En cuanto a los consejos, para conducir en verano, relacionados con el conductor y pasajeros del coche, es fundamental:

Observar siempre los tiempos recomendados de descanso y parada. La DGT estima que las paradas deben ser 20 minutos y cada  dos horas de conducción o entre ciento cincuenta y doscientos kilómetros recorridos.

Hidratarse de forma continua con agua o zumos. Las bebidas con alcohol están expresamente prohibidas siempre que se vaya a conducir.

Evitar las horas centrales del día para conducir en las jornadas de más calor. Las madrugadas, mañanas y atardeceres son los momentos perfectos para viajar en coche en verano siempre que el conductor haya descansado correctamente.

Utilizar gafas de sol para evitar deslumbramientos solares o problemas de visión por un exceso de luz solar.

Revisar el seguro del coche y conocer las coberturas que incluye la póliza; más aún si se va a viajar en coche al extranjero, lo que es más común en verano.

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